HIDRATARSE ES CLAVE PARA QUE EL EJERCICIO APORTE BUENOS RESULTADOS A CORTO PLAZO

La hidratación es muy importante para cuidar la salud, retrasar la fatiga, acelerar la recuperación y para prevenir lesiones.

El consejo es beber al menos dos litros de agua al día, así como ir reponiendo antes, durante y luego de ejercitarse. (Shutterstock)

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Hacer ejercicio físico es necesario para llevar una vida saludable. Cada vez son más los que están conscientes de ello, comienzan a practicar ejercicio y disfrutar los beneficios que ofrece hacer deporte. Sin embargo, al margen de la disciplina que se elijas, acorde con las necesidades de cada persona, es importante saber cuáles son los hábitos saludables que debemos incorporar a la práctica del deporte. La hidratación, por ejemplo, es fundamental.

Patricia Sangenís, cardióloga especializada en medicina en el deporte, explicó que «hidratarse, en realidad, es mucho más que reponer líquidos».

«La hidratación es muy importante para cuidar la salud, retrasar la fatiga, acelerar la recuperación y para prevenir lesiones», aseguró la especialista.

El ejercicio supone en el cuerpo la pérdida de líquidos y su recuperación es esencial para el correcto funcionamiento de los distintos órganos. Si no nos rehidratamos, por ejemplo, el líquido que perdemos podría venir de nuestra sangre provocando que cueste más que el oxígeno llegue a los tejidos. Además, durante la práctica deportiva se pierden las reservas de glucógeno de los músculos y minerales que son necesarios para mantener una buena salud.

La hidratación es fundamental con o sin la práctica de deporte. A un adulto se le aconseja beber al menos dos litros de agua al día (unos ocho vasos diarios). Además, el consejo de los especialistas es no consumir más de 250 ml por vez.

«El líquido que tomamos, ese que nos va ayudar en la regulación de la temperatura corporal, ayudará al funcionamiento cardiovascular y nos hará sentir con más energía», destacó Sangenís.

Según la Fundación Española del Corazón, las personas activas deben ingerir entre 2 y 3.5 litros de agua al día.

Cuando se practican deportes la indicación es beber unos 500 ml antes de la práctica; 500 ml durante la práctica en intervalos de 15 o 20 minutos; y al menos 600 ml tras la práctica deportiva.

«Una bebida isotónica es aquella que tiene la misma osmolaridad que los fluidos del organismo. Eso quiere decir que contiene aproximadamente el mismo número de partículas y por consiguiente es absorbida tanto más rápidamente que el agua», explicó Sangenís.

Estas bebidas contienen azúcares, minerales como el sodio, potasio, calcio, magnesio; y algunas vitaminas. Esos elementos favorecen la rehidratación tras la práctica de deporte.

¿Cuándo se debe optar por bebidas deportivas?

Según la especialista existen dos valores fundamentales para tomar la decisión: tiempo e intensidad

A partir de los 45 minutos de ejercicio se considera actividad de larga duración y por esa razón el cuerpo necesitará recargar hidratos de carbono y sales minerales. Lo mismo sucede si se practica ejercicio por menos tiempo, pero de intensidad.

«Si la intensidad de las pruebas es muy alta va a tener que ir reponiendo carbohidratos y sales minerales porque los va a ir perdiendo con la actividad física y con el sudor», subrayó la especialista.

Lo ideal es reponer en cantidades pequeñas, 150 mililitros cada 15 o 20 minutos para no provocar estrés gastrointestinal que podría derivar en vómitos, por ejemplo.

El sabor es otro de los factores determinantes. Los médicos destacan que una de las claves de las bebidas deportivas es que deben tener un sabor que agrade a quienes la están consumiendo.

«El sabor correcto y atractivo favorecerá que se consuma la bebida de una mejor manera», destacó Sangenís.

Por otro lado, cuando las personas realizan ejercicios más pasivos como el yoga o pilates, deberán evaluar si realmente necesitan incorpora más hidratos de carbono al cuerpo.

Entrevista a la doctora Patricia Sangenis.

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