El prestigioso médico, con 50 años dedicados a la oncología, resaltó el camino de la prevención y el diagnóstico precoz.
El doctor Reinaldo Chacón, que alertó: “El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres. Se trata de un tumor en las células de la glándula mamaria que crece en forma acelerada y genera la aparición de un bulto o nódulo, que cuanto más chico se lo detecte, más fácil de extraer o tratar es”.
Es por esa razón que se pone especial énfasis en la importancia de los controles periódicos mediante la visita al médico, la realización de mamografías y ecografías y el autoconocimiento de las mamas, para poder notar cambios y signos de alerta.
El doctor Chacón, director médico del Instituto Alexander Fleming y recientemente nombrado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, como “Prócer de la Oncología 2019”, afirmó que los avances en cáncer se basan en 3 puntos importantes:

1- Prevención: hay una necesidad cada vez mayor de llevar adelante una vida sana. Hoy se sabe que el 40 por ciento de los cánceres pueden ser evitados cambiando el estilo de vida por uno más saludable, como no fumar, no tomar alcohol, comer una dieta variada y saludable, hacer ejercicio en forma frecuente.
2- Detección precoz: se trata de la rama de la medicina donde más se ha avanzado y en la que se busca encontrar el tumor lo más pequeño posible para poder eliminarlo y que no genere graves daños en el cuerpo o hasta la muerte misma.

3- Los avances terapéuticos: existen grandes progresos más allá de la cirugía y la radioterapia, que siguen siendo la terapéutica principal para muchos tumores.
Respecto a la medicina o terapia personalizada, dentro de las distintas terapias que hoy maneja un oncólogo, están los anticuerpos monoclonales, las terapias dirigidas y la inmunoterapia.
Ejercicios después de la cirugía del cáncer del seno
A continuación presentamos algunos de los ejercicios más comunes que las mujeres hacen después de la cirugía del seno. Hable con su médico o terapeuta sobre cuáles de estos ejercicios son adecuados para usted y cuándo debe comenzarlos. No comience ninguno de estos ejercicios sin antes hablar con su médico.
Ejercicio con uso de vara

- Sostenga la vara sobre su abdomen con ambas manos con sus palmas hacia arriba.
- Levante la vara sobre su cabeza hasta donde pueda. Use el brazo que no está afectado para ayudar a levantar la vara hasta que usted sienta un estiramiento en su brazo afectado.
- Sostenga por 5 segundos.
- Baje los brazos y repita de cinco a siete veces.
Codos simulando alas

- Una sus manos detrás del cuello con sus codos apuntando al techo.
- Separe los codos y muévalos en dirección a la cama o el piso.
- Repita de cinco a siete veces.
Ejercicio de estiramiento del omóplato

- Siéntese en una silla muy cerca de una mesa con la espalda apoyada en el respaldo.
- Coloque el brazo que no está afectado sobre la mesa, doble el codo con la palma de la mano hacia abajo. No vaya a mover este brazo durante el ejercicio.
- Coloque el brazo afectado en la mesa, con la palma de la mano hacia abajo y con el codo en posición recta.
- Sin mover su cuerpo, deslice el brazo afectado hacia adelante (hacia el lado contrario de la mesa). Usted va a sentir el movimiento del omóplato al momento de hacer eso.
- Descanse su brazo y repita de cinco a siete veces.
Presión sobre el omóplato

- Siéntese en una silla, en posición recta frente a un espejo. No se apoye en el respaldo de la silla.
- Sus brazos deben estar hacia los lados con los codos doblados.
- Oprima y trate de unir los omóplatos, moviendo sus codos hacia atrás y en dirección a su columna vertebral. Los codos se moverán con usted, pero no fuerce el movimiento con los codos. Mantenga el nivel de sus hombros al momento de hacer esto. Evite alzar sus hombros hacia las orejas.
- Vuelva a la posición inicial y repita de cinco a siete veces.
Flexión lateral

- Siéntese en una silla y entrelace los dedos de sus manos frente a usted. Levante sus brazos lentamente sobre su cabeza, estirando los mismos.
- Coloque los brazos sobre su cabeza, flexione su cuerpo hacia la derecha y mantenga sus brazos sobre la cabeza.
- Vuelva a la posición inicial y flexione hacia la izquierda.
- Repita de cinco a siete veces.
Estiramiento de las paredes del tórax

- Póngase de pie, volteada contra la esquina de la pared y con los pies aproximadamente de 8 a 10 pulgadas de la esquina de la pared.
- Doble los codos y apoye los antebrazos contra la pared, uno en cada lado de la pared. Debe elevar los codos lo más que pueda hasta la altura de los hombros.
- Mantenga los brazos y los pies en la misma posición y mueva su tórax hacia la esquina de la pared. Usted va a sentir un estiramiento por todo su tórax y hombros.
- Vuelva a la posición inicial y repita de cinco a siete veces.
- La ilustración muestra cómo estirar ambos lados al mismo tiempo, pero puede que le resulte más cómodo estrechar un brazo a la vez.
- A medida que realiza este estiramiento, asegúrese de dejar caer los hombros y manténgalos distantes de sus orejas. Mantenga las orejas sobre la altura de los hombros para evitar el dolor en el cuello.
Ejercicio de estiramiento del hombro

- Póngase de pie frente a la pared, con los pies aproximadamente de 8 a 10 pulgadas de la pared.
- Coloque sus manos en la pared y utilice sus dedos para “subir la pared”, tratando de subir lo más que pueda hasta sentir un estiramiento.
- Vuelva a la posición inicial y repita de cinco a siete veces.
- La ilustración muestra ambos brazos levantados al mismo tiempo, pero puede que le resulte más fácil levantar un brazo a la vez.
- A medida que levanta sus brazos, asegúrese de dejar caer los hombros y manténgalos distantes de sus orejas. Mantenga las orejas sobre la altura de los hombros para evitar el dolor en el cuello.
Lo que debe tener en cuenta después de la cirugía del seno
Comience a hacer los ejercicios lentamente y aumente el nivel de ejercicio poco a poco conforme pueda hacerlo. Deje de hacer los ejercicios y consulte con su médico inmediatamente si usted:
- Se debilita, comienza a perder el equilibrio o se cae
- Tiene dolor que empeora
- Presenta pesadez, dolor, tensión u otra sensación extraña nueva en su brazo
- Presenta hinchazón inusual o la hinchazón empeora
- Tiene dolores de cabeza, mareos, visión borrosa, entumecimiento nuevo u hormigueo en los brazos o el pecho.
Es importante hacer ejercicio para mantener sus músculos funcionando tan bien como sea posible, pero también es importante tener cuidado. Hable con su médico sobre el tipo de ejercicios adecuado para usted y pregúntele si recomienda a un especialista en linfedema que pueda ayudarle con ejercicios que no sean peligrosos. Luego, establezca metas para aumentar su nivel de actividad física.
Otras clases de ejercicios
El ejercicio para ayudar a mejorar la capacidad aeróbica (corazón-pulmón) es también importante para las mujeres que han tenido cáncer de seno. Hay evidencia de que el acondicionamiento físico y la pérdida de peso pueden incluso ayudar a reducir el riesgo de que algunos tipos de cáncer regresen tras el tratamiento. Consulte con su médico sobre los ejercicios que puede realizar durante y después del tratamiento del cáncer de seno.
Existen otros ejercicios que están diseñados para ayudar a reducir su riesgo de linfedema, o hinchazón en el brazo del lado donde se realizó la cirugía. Los ejercicios que aquí se presentan están diseñados principalmente para ayudar a recuperar el rango de movimiento (flexibilidad) del brazo y el hombro. Consulte con su médico sobre su riesgo de linfedema y si debe hacer ejercicios para ayudar a reducir ese riesgo.
Los ejercicios de estiramiento se recomiendan actualmente como parte de los programas de ejercicios regulares para mejorar la salud. Estos ejercicios no comienzan sino entre 4 a 6 semanas después de la cirugía, y tienen que estar adaptados a su salud general, condición médica y estado físico. Los ejercicios de fortalecimiento comienzan con el uso de pequeñas pesas de mano, y aumentan lentamente con el paso del tiempo. De nuevo, lo mejor es consultar este asunto con su médico o fisioterapeuta. Es probable que lo mejor sea comenzar un programa de fortalecimiento con la supervisión de un entrenador capacitado en ejercicios para pacientes de cáncer o fisioterapeuta para asegurarse de que usted esté realizando adecuadamente los ejercicios.
Referencias:
American Cancer Society logo / INFOBAE.
